Jubilación: ¿deberías ajustar tu presupuesto antes de los 60?
Hola, soy Quentin.
Sí: adaptar tu presupuesto antes de los 60 años te permite detectar las diferencias entre tus futuros ingresos y tus gastos antes de que sean difíciles de corregir.
La regla del 70 % del último salario sirve de referencia, pero no es una previsión fiable. Tu vivienda, tu salud y tus proyectos cuentan tanto como el importe de tu pensión.
Buenos hábitos que conviene adoptar
- Anota tus gastos durante varios meses, incluidos los gastos anuales y los imprevistos.
- Calcula tus futuros ingresos consultando tu historial laboral y tus simulaciones de pensión.
- Calcula los gastos de vivienda y salud: hipoteca, mantenimiento, gastos, seguro médico complementario y gastos no cubiertos.
- Prepara tus proyectos: ocio, viajes, ayuda a tus seres queridos y posibles servicios a domicilio.
- Deja un margen de seguridad para la inflación y los imprevistos, y revisa tus cálculos cada año.
Esta previsión hace que la preparación financiera sea más concreta: puedes comparar varios escenarios en lugar de basarte en un único porcentaje. Para analizar el peso de la vivienda y de los gastos imprevistos, consulta también estas referencias sobre la vivienda en el presupuesto de jubilación y los gastos de salud que conviene anticipar.
Por qué la regla del 70 % no basta para preparar tu jubilación
Dos personas que hayan cobrado el mismo salario pueden tener necesidades muy distintas una vez jubiladas. Una puede haber terminado de pagar su vivienda; la otra quizá aún tenga que pagar un alquiler o financiar obras.
Algunos gastos relacionados con el trabajo pueden disminuir, como los desplazamientos diarios y las comidas fuera de casa. En cambio, los gastos de salud, el ocio o la ayuda a la familia pueden ocupar una parte mayor del presupuesto. Según la DREES, en 2021, el gasto por persona en atención y productos médicos de 65 años o más era aproximadamente el doble que el de las personas de 25 a 45 años, según los datos publicados en 2023.
La regla del 70 % tampoco tiene en cuenta las deducciones aplicadas a las pensiones, los derechos específicos de cada régimen ni la duración de la jubilación. Por eso, una planificación útil se basa en tus cifras, tu situación y tu patrimonio, no en una fórmula general.
Un ejemplo concreto para poner a prueba tu presupuesto
Imaginemos una pareja que prevé recibir 3.000 euros mensuales de pensión. Calcula unos gastos de 900 euros para la vivienda, 450 para la salud y el seguro médico complementario, 600 para la alimentación, 200 para el transporte, 350 para el ocio, 150 para ayudar a sus seres queridos y 350 para el ahorro de emergencia.
El total asciende a 3.000 euros: el presupuesto parece equilibrado, pero no deja ningún margen adicional. Una subida de los gastos, una reparación importante o tratamientos con poca cobertura podrían obligar a la pareja a revisar sus planes. Este cuadro es un ejemplo de trabajo, no una cantidad recomendada para todo el mundo.
| Gasto mensual | Importe estimado | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Vivienda | 900 € | Hipoteca, gastos, impuesto sobre bienes inmuebles, mantenimiento |
| Salud y seguro médico complementario | 450 € | Cuotas y gastos no cubiertos |
| Alimentación | 600 € | Hábitos y evolución de los precios |
| Transporte | 200 € | Coche, combustible, transporte público |
| Ocio y viajes | 350 € | Planes y salidas habituales |
| Ayuda a la familia | 150 € | Donaciones y ayudas puntuales |
| Ahorro de emergencia | 350 € | Reserva para imprevistos |
La pensión media de jubilación se situaba en torno a los 1.500 euros netos al mes por jubilado en 2021, según la DREES, en su edición de 2023. Esta referencia estadística no predice tu situación: los importes varían según la trayectoria laboral, los regímenes y la situación familiar.
Vivienda, inflación y salud: los gastos que conviene analizar antes de los 60 años
La vivienda suele seguir siendo un gasto importante incluso después de terminar de pagar la hipoteca. Los gastos de comunidad, el seguro, el mantenimiento y el impuesto sobre bienes inmuebles continúan, mientras que una vivienda cuyo mantenimiento se ha vuelto difícil puede requerir adaptaciones o servicios a domicilio.
Una mudanza puede modificar varias partidas a la vez. Vivir más cerca de los comercios y los servicios de salud puede reducir los desplazamientos, pero el alquiler o el precio de compra pueden aumentar. Compara los costes totales y sus efectos en tu vida diaria antes de tomar una decisión.
La inflación también merece un lugar en tus cálculos, porque la jubilación puede durar veinte años o más. Los precios de la energía, la atención sanitaria y los servicios pueden evolucionar de forma distinta a tus pensiones: prever un margen evita elaborar un presupuesto demasiado ajustado.
No elimines el ocio de tus cálculos
Un error frecuente consiste en tener en cuenta solo los llamados gastos esenciales. Sin embargo, las salidas, los viajes, las actividades de asociaciones o la ayuda a los hijos forman parte de la vida real. Si se olvidan estas partidas, el presupuesto puede parecer viable y, aun así, dejar muy poco espacio para lo que te apetece hacer.
Es mejor que prepares varios escenarios: un presupuesto habitual, otro con gastos de salud más elevados y otro en el que cambies de vivienda o reduzcas los desplazamientos. Esta comparación permite ver qué decisiones mejoran realmente tu margen de maniobra.
Un método de 3 pasos para adaptar tu presupuesto antes de los 60 años
- Observa tus gastos actuales. Durante varios meses, clasifícalos por partidas y añade los gastos anuales, como los seguros, los impuestos o las obras. Así obtendrás una imagen realista de tu nivel de vida.
- Haz una proyección para la jubilación. Identifica qué gastos disminuirán o desaparecerán y cuáles podrían aumentar. Calcula tus pensiones, tus otros ingresos y tus proyectos; después, compara varias hipótesis sobre cuándo jubilarte y dónde vivir.
- Haz ajustes y revisa con regularidad. Si los gastos previstos superan tus ingresos, analiza las soluciones posibles: modificar una partida, prolongar tu actividad laboral, adaptar un proyecto o revisar tu esfuerzo de ahorro. Actualiza tu presupuesto al menos una vez al año y después de cualquier cambio importante.
Para empezar basta con una tabla sencilla: una columna para los gastos actuales, otra para los importes previstos después de jubilarte y otra para los ingresos esperados. Lo esencial es contrastar las cifras con tu realidad y hacer ajustes sin esperar al último año.
Preguntas útiles sobre el presupuesto antes de la jubilación
¿Hay que aspirar exactamente al 70 % del último salario?
No. Este porcentaje no tiene en cuenta tu vivienda, tu salud, tus proyectos ni tus otros ingresos. Como mucho, úsalo como referencia provisional y después elabora un presupuesto a partir de tus gastos reales y de las pensiones que calculas recibir.
¿Cuándo empezar a preparar el presupuesto de jubilación?
Varios años antes de jubilarte ya puedes comprobar tus derechos, hacer un seguimiento de tus gastos y probar distintos escenarios. Empezar antes de los 60 años te da más tiempo para ajustar tus ahorros y tus proyectos.
¿Con qué frecuencia hay que revisar las previsiones?
Una vez al año es una buena frecuencia, con una revisión adicional si cambian tu vivienda, tu salud, tus ingresos o tu situación familiar. Compara los gastos previstos con los gastos reales.
¿Hay que haber terminado de pagar la hipoteca antes de jubilarse?
No necesariamente. Terminar de pagar la hipoteca puede reducir los gastos, pero también hay que comparar esta opción con la necesidad de conservar liquidez y con los demás gastos de la vivienda. Comprueba que las cuotas sean compatibles con tus futuros ingresos.
¡Gracias por leer! No dudes en compartir tus observaciones en los comentarios. — Quentin







